Parece que la cosa es más difícil de lo que pensaba en un principio. Mancho mucho. Muchísimo. Y todavía no ha empezado la parte peligrosa!! Prefiero no pensarlo mucho para evitar descentrarme. Todos mis sentidos tienen que estar fijos en lo que estoy haciendo. Llega una de las mayores dificultades. No tengo los medios para continuar la receta. Estoy sudando a pesar que apenas son las nueve de la mañana y ni un atisbo de calor. Improviso de nuevo. Se me da bastante bien: me pongo el traje de MacGuiver y con mi navaja, las tijeras, y una botella de plástico de Cocacola, me las ingenio bastante bien. Recorto el tapón con forma estrellada, la botella la corto por la mitad de forma que podré rellenar la parte con el tapón y utilizar la otra parte metiéndola al revés para hacer hacer presión a modo de émbolo o pistón.
Genial. Funciona!!! A por la parte peligrosa. He tomado mis precauciones, visto manga larga, cocinaré sólo uno de prueba, y además lo haré en el fogón más alejado, poniendo la máxima distancia para evitar salpicaduras. Allí voy! HA SALIDO!! HA SALIDO!!! Ahora nada puede parar ésto. Continúo haciendolos. Uno detrás de otro. Todo perfecto. Pues al final no era tan difícil.
El chocolate fundido no tiene secreto. Sale muy rico. Pero los grandes triunfadores de la mañana de hoy han sido LOS CHURROS CASEROS que he hecho!!! Besos a todos!
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